Lesiones más comunes en un accidente de tránsito

Hoy, sin considerar el tráfico de todas las mañanas y con una junta a primera hora en la oficina, salí tarde de casa. Me preocupaba no llegar a tiempo y cuando veía que los vehículos no avanzaban los segundos me parecían minutos perdidos… Vi la oportunidad, como muchos otros autos de invadir el carril contrario   e incorporarme nuevamente a mi carril. Tomé la decisión de hacerlo y en un abrir y cerrar de ojos apareció un automóvil de la nada… afortunadamente se abrió un espacio para incorporarme en mi carril y logré esquivar a ese vehículo… ¿Qué hubiera pasado si hubiese chocado? Podrían venir a mi mente pensamientos como “Día perdido”, “No tengo dinero para reparar mi auto” ó “Debí haber renovado mi póliza” ó “No hay problema… tengo seguro”… sin embargo la pregunta más importante es “¿Qué lesiones pude haber sufrido?” 

Los daños materiales en el vehículo se reparan, se sustituyen, se cam­bian; pero… ¿Y mi vida? ¿Y la vida de las personas a las que expuse?

 “Al estar dentro de un vehículo en circulación, a cualquier velocidad a la que éste se desplace, los ocupantes se des­plazan, sin sentirlo, a la misma veloci­dad”; ¿Qué sucede si de pronto el vehículo se detiene y sufre un cambio de velocidad a cero km/h?.  El vehículo se detiene en su totalidad, mientras sus ocupantes siguen viajan­do a la misma velocidad a la que se desplazaban y ninguna fuerza actúa sobre ellos para detenerlos hasta que se estrellan contra el volante, el para­brisas, el panel de instrumentos o en el peor de los casos entre los pasajeros. Este último impacto es el que causa la mayor cantidad de lesiones y muertes. De ahí la importancia del uso del cin­turón de seguridad.

Las lesiones están en función de los di­ferentes tipos de colisión:

Colisión frontal

Es aquel impacto que se ocasiona cuando dos vehículos se encuentran de frente o cuando chocamos contra un objeto fijo como un árbol, un pos­te de luz, un muro, etc.

La colisión frontal se caracteriza por ser uno de los impactos con mayor ín­dice de mortalidad. Los ocupantes experi­mentan una desaceleración y salen disparados hacia el frente, ocasionan­do su expulsión del vehículo o que se golpeen con el tablero y el parabrisas en cara, cabeza y rodillas.

 A medida que el cuerpo se proyecta hacia el tablero y se impacta contra el volante y/o parabrisas, la víctima sufre lesiones por compresión: fractura de cráneo, tórax flotante, contusión pulmonar, fractura en rodillas y carpianos (o de la muñeca).

El torso continúa desplazándose hacia delan­te y al impactarse la cabeza contra el parabrisas se genera flexión del cuello y en consecuencia un trauma en la re­gión cervical. Las heridas potenciales de la cabeza incluyen laceraciones de cuero cabelludo, contusiones cerebrales y hemorragia intracraneal

Colisión posterior o alcance

Este tipo de accidente se genera cuando un vehículo que circula detrás de otro no guarda una distancia adecuada y suele ir a una velocidad más alta respecto al de adelante; el alcance puede darse en movimiento o cuando el vehículo de adelante frena de forma intempestiva y el que circula atrás no alcanza a detenerse.

En un alcance, los ocupantes sufrirán severas lesiones por no utilizar ade­cuadamente el cinturón de seguridad, así como el asiento y la cabecera de acuerdo con sus características físicas. Esto es debido a que si la cabecera o protector de cabeza no está en posi­ción para prevenir la hiper-extensión del cuello, puede producirse ruptura o desgarramiento de los ligamentos y lesiones en las vértebras cervicales.

Colisión lateral

Es la que se produce cuando un vehículo se impacta contra el costado de otro que está en marcha.

Este tipo de colisión puede ser perpendicular o en ángulo y provoca traumas que se traducen en lesiones por compresión al tórax, pelvis y ex­tremidades. La cabeza también puede sufrir lesiones al impactarse contra la puerta, ventana o columna del volan­te, generando fracturas en extremida­des y caja torácica.

Choque

Es el impacto contra un objeto inmó­vil, que puede ser cualquier elemento fijo de la vía por la que se circule (ár­boles, postes, señalamientos, puestos de comida, jardineras, muros, casas, incluso un vehículo estacionado).

El vehículo al chocar eleva la parte posterior, como una forma de absor­ber la energía, y en consecuencia se generan daños tipo hundimiento en la parte frontal. La fuerza desarrollada por la velocidad hace que en muchos casos se produzca un segundo y hasta un tercer choque, cada vez de menor intensidad.

El choque puede producirse también por desplazamiento lateral del ve­hículo e impactarse con uno de los costados.

En esta clase de impactos se pierde el control del vehículo y éste empie­za a girar, propiciando lesiones a los ocupantes y proyectándolos fuera del vehículo en caso de no utilizar el cin­turón de seguridad.

Volcadura

Durante la volcadura el vehículo pue­de impactarse varias veces en ángulos distintos, ocurriendo lo mismo con los diferentes órganos del cuerpo de los ocupantes, esto hace difícil prede­cir las lesiones. Si se utiliza el cinturón de seguridad, evita­rá los movimientos bruscos dentro del habitáculo que provocan fracturas en cabeza, extremidades o caja torácica, y también anula el riesgo de ser expulsa­do del vehículo.

Recomendaciones

Las lesiones provocadas por un accidente de tránsi­to pueden ser mortales, por lo que vale la pena seguir estas recomendaciones:

  • Colocarse el cinturón de seguridad, conductor y pasajeros.
  • La cabecera del asiento es un dispo­sitivo de seguridad, por ello es nece­sario ajustarlo a la altura de la cabeza para evitar el efecto latigazo en caso de algún choque.
  • No exceder los límites de velocidad.
  • El viaje más peligroso es el que se realiza en distancias cortas, debido al exceso de confianza.
  • Salir con anticipación en cada viaje, las prisas no llevan a nada positivo.
  • Evitar la agresión vial.

Fuente: Revista Cesvi México 18.

Bibliografía

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